Salud

Primer espacio de actividad física y cognitiva para adultos mayores

Está comprobado que las personas físicamente activas tienen mejor actividad funcional, menos riesgo de caerse, las funciones cognitivas están más conservadas y el riesgo de limitaciones funcionales es menor.

Autor: aldana 7 agosto, 2019

Estudios recientes han demostrado que el entrenamiento físico y la estimulación cognitiva tienen impactos complementarios en el cerebro.  

Para el especialista en gerontopsiquiatría Julián Bustín,  el ejercicio físico tiende a mejorar la memoria espacial y la velocidad de procesamiento. “La estimulación cognitiva mejora la resolución de problemas y la inteligencia fluida. También se ha demostrado en dos metaanálisis que el ejercicio físico y la estimulación cognitiva combinados son más beneficiosos para el cerebro que cada uno de ellos en forma individual”, dice.    

En la Ciudad de Buenos Aires no existía hasta ahora un espacio pensado especialmente para que los adultos mayores puedan ejercitarse de forma integral, conjugando actividad física, cognitiva y social. Atendiendo a esta problemática y enfocados en la salud, el bienestar y en generar una red social de apoyo para las personas mayores, los profesionales de INECO, crearon INECOGYM. La Lic. María Fernanda Giralt Font, una de las directoras del proyecto, explica:

“El aumento de la expectativa de vida, ha llevado a que después de la jubilación, lejos de iniciarse el camino del retiro, se abran las puertas a una nueva vida, que puede transformarse en un período de plenitud. Para lograr este envejecimiento próspero, activo y saludable es necesario trabajar simultáneamente en tres áreas: la salud física, mental y social. Es por ello que creamos INECOGYM, orientado a personas de 60 años en adelante, sin un trastorno neurocognitivo mayor, que quieran mejorar su calidad de vida y evitar el desarrollo de enfermedades a través de la actividad física, cognitiva y el intercambio con otras personas de su generación.” 

Entrenamiento personalizado e integral para personas mayores

 A partir del 5 de agosto, este nuevo espacio brindará un entrenamiento personalizado de dos horas de duración, que contará con un circuito individual combinando actividad física y cognitiva en la primera hora, donde se utilizarán aparatos especialmente diseñados para las funciones que deben ejercitar  las personas mayores. La segunda hora consistirá en una clase grupal que integrará lo físico y cognitivo con lo social. Durante todo este tiempo, estarán en el gimnasio de forma fija asistiendo a las distintas personas, un profesor de educación física o un terapeuta recreacionaly un neuropsicólogo.

Ejercitar el cuerpo pero también el cerebro y generar una red de apoyo social


El Dr. Bustin, que también es director de INECOGYM, explica los tres pilares del proyecto y los múltiples beneficios que se potencian al poner el cuerpo en movimiento, entrenar el cerebro y potenciar los lazos sociales. Entre ellos:

  • Actividad física

Las personas mayores físicamente activas tienen una mejor salud y calidad de vida.  Basado en datos epidemiológicos, es posible afirmar que además tienen menor riesgo de deterioro cognitivo. Algunos beneficios de la actividad física sobre la salud física y mental son:

    • Disminución de depresión y deterioro cognitivo 
    • Aumento de la sensación de bienestar
    • Mejoría de la calidad del sueño 
    • Disminución de ansiedad 
    • Además, disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular, ACV, DBT II, Síndrome metabólico y caídas.
  • Entrenamiento cognitivo

El paso de tiempo suele afectar algunas funciones cognitivas tales como la velocidad de procesamiento y la memoria reciente. El entrenamiento de las funciones mentales disminuye el riesgo de deterioro cognitivo

Este tipo de entrenamiento consiste en una forma de ejercitación teórico-práctica que brindará estrategias para preservar la agudeza mental, estimulando las diversas funciones cognitivas (memoria, atención, organización, planificación, pensamiento lateral, lenguaje y control de los impulsos, entre otras).

  • Actividad social y recreativa

El apoyo social, igual que el optimismo, tienen un gran impacto en el sistema inmunológico, cumpliendo un rol protector en el ser humano. Es por ello que uno de los factores para experimentar bienestar se relaciona con el establecimiento de lazos positivos y duraderos. Los vínculos perdurables y positivos afectan las funciones psicológicas, fisiológicas y de comportamiento. Tener un sentido de pertenencia como al que apuntará a generar este espacio, es un escudo contra la soledad, la depresión y la ansiedad. 

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