Con más de 2.500 asistentes, representantes de 14 países y más de 80 disertantes, el primer Congreso de la Fundación Iberoamericana Consenso Salud reunió en Buenos Aires a referentes del sector público y privado para debatir sobre financiamiento, inteligencia artificial, transformación digital, envejecimiento poblacional y nuevos modelos de atención.
Bajo el lema “Una agenda iberoamericana hacia una salud sostenible”, el encuentro convocó a más de 2.500 referentes, más de 80 disertantes de Europa y Latinoamérica y representantes de 14 países de Iberoamérica. La agenda reunió a autoridades sanitarias, directivos de instituciones, financiadores, prestadores, aseguradoras, académicos y empresas vinculadas con la innovación.
La propuesta puso en primer plano una discusión estratégica para el sector: cómo transformar los sistemas de salud para responder a una demanda creciente, administrar recursos limitados e incorporar nuevas soluciones sin perder de vista la calidad asistencial y el acceso de la población.

Una agenda para transformar la gestión sanitaria
La apertura institucional contó con la participación de Cristian Mazza, presidente de FICS; Saúl Flores, secretario de Gestión Sanitaria del Ministerio de Salud de la Nación; Mario Lugones, ministro de Salud de la Nación; y Enrique Pérez Flores, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Argentina.
Durante su intervención, Mazza planteó la necesidad de fortalecer el diálogo entre los distintos actores del sistema y avanzar hacia una concepción integral de la salud.
El titular de FICS destacó la importancia de abordar los determinantes de la salud y promover el trabajo conjunto entre los sectores público y privado, los organismos internacionales y las instituciones educativas. También subrayó que la sostenibilidad debe entenderse como la capacidad de garantizar la continuidad del cuidado mediante financiamiento previsible, reglas claras y decisiones basadas en resultados.
Desde esta perspectiva, la prevención, la investigación y la evaluación de tecnologías sanitarias forman parte de una agenda que vincula la inversión en salud con la generación de bienestar, conocimiento y empleo calificado.
Por su parte, Saúl Flores señaló la complejidad del sistema sanitario argentino y la necesidad de adaptar las políticas públicas a los cambios demográficos y tecnológicos. En ese marco, destacó la importancia de orientar los esfuerzos hacia el cuidado de las personas y no solamente hacia el tratamiento de las enfermedades.
El ministro Mario Lugones sostuvo que es necesario modificar el funcionamiento del sistema, aprovechar las capacidades del sector privado y evaluar el impacto real de las intervenciones. Asimismo, remarcó la relevancia de la articulación entre el sector público, el privado, la seguridad social y los organismos internacionales.
Enrique Pérez Flores, representante de la OPS, señaló los desafíos que plantean la transición demográfica, las dificultades para retener al personal sanitario y la aceleración tecnológica. También destacó que la innovación debe estar guiada por la evidencia, la equidad y el beneficio público.

Sostenibilidad financiera: cómo financiar el sistema que viene
Uno de los principales ejes del congreso fue la sostenibilidad económica de los sistemas sanitarios, un tema central para las obras sociales, las empresas de medicina prepaga, los hospitales, las clínicas y los demás actores de la cadena de valor de la salud.
El panel “Sostenibilidad e innovación: cómo financiar el sistema que viene” reunió a representantes de diferentes modelos de cobertura y prestación para analizar cómo garantizar la continuidad de los servicios frente al aumento de la demanda y la presión sobre los recursos.
Participaron Carmen Ribeiro, directora de Rede D’Or; Gabriel Lebersztein, gerente médico de OSECAC; Hugo Magonza, presidente de la Unión Argentina de Salud (UAS); y Lenise Barcellos de Mello Secchin, directora de Normas y Habilitación de Productos de la Agencia Nacional de Salud Suplementaria de Brasil (ANS). La moderación estuvo a cargo de Norberto Furfaro, director general del Instituto Técnico para la Acreditación de Establecimientos de Salud (ITAES).
El intercambio puso de relieve la necesidad de analizar el financiamiento en relación con la organización de los servicios, la eficiencia operativa y los resultados sanitarios.
Para las organizaciones de salud, el desafío consiste en compatibilizar la sustentabilidad económica con la calidad de las prestaciones, la incorporación de nuevas tecnologías y las necesidades de una población que demanda respuestas cada vez más complejas.
Obras sociales provinciales: innovar bajo presión
La realidad de los sistemas provinciales también tuvo un espacio destacado. El panel dedicado a las obras sociales provinciales abordó las dificultades de gestión, las restricciones financieras y la necesidad de modernizar los modelos de cobertura.
Participaron Carlos Funes, director general de OSEP Mendoza; Pablo Venturuzzi, presidente del directorio de APROSS Córdoba; Leopoldo Marchetti, director de OSEP Catamarca; e Ivana Porro, presidenta de IPROSS de Río Negro.
Las experiencias compartidas permitieron incorporar al debate la diversidad territorial y las particularidades de cada modelo de cobertura. La innovación, en este ámbito, requiere considerar tanto las herramientas tecnológicas como la capacidad de gestión, la planificación y la disponibilidad de recursos.
Inteligencia artificial y transformación digital: del potencial a la implementación
La incorporación de nuevas tecnologías fue otro de los grandes temas del encuentro. Sin embargo, la discusión no se limitó a las posibilidades que ofrece la innovación, sino que también puso el foco en las condiciones necesarias para traducirla en mejoras concretas para las organizaciones y los pacientes.
El Dr. Sebastián García Saisó, director del Departamento de Evidencia e Inteligencia para la Acción en Salud de la OPS, presentó la conferencia “IA en salud: de la promesa a la implementación”.
La exposición abordó uno de los principales desafíos de la transformación digital: pasar de las expectativas generadas por la inteligencia artificial a soluciones aplicables a la toma de decisiones, la planificación y la gestión sanitaria.
Para los directivos del sector, la adopción de estas herramientas implica evaluar su utilidad, su integración con los procesos existentes y su capacidad para generar resultados verificables.
Prevención y evaluación de tecnologías: decisiones basadas en evidencia
La prevención de las enfermedades no transmisibles ocupó un lugar relevante en la agenda. El panel “La epidemia silenciosa: prevenir antes de llegar tarde” reunió a referentes del ámbito sanitario, académico y deportivo para analizar la importancia de fortalecer las estrategias preventivas y promover hábitos saludables.
La actividad fue moderada por Mercedes Ibero, subsecretaria de Planificación y Programación Sanitaria del Ministerio de Salud de la Nación. Participaron Luciana Valenti, directora nacional de Abordaje Integral de Enfermedades No Transmisibles; Marco Antonio Núñez Lozano, profesor del Programa de Políticas y Sistemas de Salud de la Universidad de Chile; Oscar Incarbone, del Comité Olímpico Argentino; y Gustavo Jankilevich, director del Hospital Municipal de Oncología Marie Curie.
La prevención plantea un desafío que involucra tanto a las políticas públicas como a la gestión de las instituciones: anticiparse a la enfermedad, reducir complicaciones y orientar los recursos hacia intervenciones que generen mejores resultados.
Por otra parte, Esteban Lifschitz, director científico de HIRIS Care, abordó los desafíos y las controversias de la evaluación de tecnologías sanitarias.
Evaluar antes de incorporar es una cuestión estratégica para los financiadores y prestadores que deben decidir qué soluciones adoptar, cómo medir su impacto y de qué manera sostenerlas en el tiempo.
Gobernanza y cooperación: una perspectiva iberoamericana
La segunda jornada amplió la discusión hacia la conducción de las políticas sanitarias y la cooperación regional.
El panel “Gobernar la salud en Iberoamérica: ministerios de salud regionales”, moderado por Juan Manuel Sotelo, presidente de Development Outcomes Organization (DOO), reunió a Alexander Sánchez Cabo, ministro de Salud de Costa Rica; Karla Rubilar, exministra de Desarrollo Social y Familia de Chile; y Víctor Zamora, exministro de Salud de Perú.
La agenda incluyó además una conferencia de Luis Almagro, exsecretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), sobre el futuro de la salud en Iberoamérica.
Los intercambios pusieron de relieve la importancia de compartir experiencias, identificar desafíos comunes y fortalecer los mecanismos de cooperación entre países. Aunque cada sistema responde a una realidad institucional y económica particular, existen problemáticas compartidas en materia de financiamiento, innovación, acceso y organización de los servicios.
Gestión pública y realidades provinciales
La transformación del sistema de salud desde la gestión pública fue abordada por Fernán Quirós, ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, en una conferencia institucional dedicada a los desafíos de modernización del sector.
También participaron los ministros de Salud de Río Negro, Demetrio Thalasselis; de Jujuy, José Rubén Manzur; y de Entre Ríos, Daniel Blanzaco, en un panel sobre las transformaciones provinciales.
La mirada territorial permitió incorporar las diferencias entre jurisdicciones y la necesidad de diseñar respuestas que contemplen las características de cada población, la distribución de los recursos y la capacidad operativa de los servicios.
Envejecimiento poblacional: el desafío de reorganizar los cuidados
La transición demográfica fue otro de los ejes centrales del congreso. El aumento de la longevidad plantea interrogantes sobre la planificación sanitaria, el financiamiento, la organización de los servicios y las políticas de cuidado para las personas mayores.
El panel “Demografía, la transición que viene”, moderado por Alejandro Sonis, director nacional de Economía de la Salud del Ministerio de Salud de la Nación, reunió a Esteban Leguízamo, director ejecutivo de PAMI; Enrique Peláez, investigador principal del CONICET; Mariana Isasi, jefa de oficina del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina; y Eduardo Soria, director de Juventudes y de la Persona Adulta Mayor del Ministerio de Salud de la Nación.
El debate puso en agenda las implicancias del cambio demográfico sobre la demanda de prestaciones y la necesidad de adecuar los sistemas de atención a una población con necesidades diversas y crecientes.
En este escenario, la longevidad no constituye únicamente un desafío asistencial. También exige repensar la prevención, la continuidad de los cuidados, la articulación entre niveles de atención y la asignación de recursos.
Recursos humanos: formar, atraer y retener talento
La disponibilidad de profesionales y la formación de equipos preparados para responder a las nuevas demandas sanitarias ocuparon otro lugar destacado.
El panel “¿Quién nos va a cuidar? Formar, atraer y retener el talento en salud”, moderado por Raúl Rodríguez, prosecretario de CASMU, reunió a Miguel Ángel Schiavone, rector de la Universidad Católica Argentina; Leila Cura, referente de salud y bienestar corporativo; Ricardo Znaidak, presidente de AFACIMERA; y Gustavo Marín, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata.
Los participantes analizaron los desafíos de la educación médica, la capacitación continua y el desarrollo profesional, así como la necesidad de fortalecer las capacidades de los equipos sanitarios.
Para las organizaciones, la gestión del talento constituye una dimensión clave de la sostenibilidad. La disponibilidad de recursos humanos capacitados, la formación permanente y las condiciones para retener profesionales inciden directamente en la capacidad de respuesta de los servicios.
La agenda también incluyó una conferencia de Santiago Cornejo, gerente ejecutivo de Fondos Rotatorios de la OPS/OMS, sobre los mecanismos de compra conjunta y su potencial para mejorar el acceso a vacunas, medicamentos e insumos estratégicos.
Seguros, financiamiento y nuevas alternativas para el sector
El cierre de la agenda temática estuvo dedicado al vínculo entre el sistema asegurador y la salud.
El panel “Seguros y salud: una nueva frontera del financiamiento”, moderado por Javier Vilosio, director del Área Técnica de CADIME, contó con la participación de Guillermo Plate, superintendente de Seguros de la Nación; Aldo Álvarez, presidente de la Asociación de Aseguradores Argentinos (ADEAA); Gustavo Trías, presidente de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros (AACS); y Valeria Hirschhorn, gerente de Coordinación General de la Superintendencia de Seguros de la Nación.
El intercambio abordó las oportunidades y los desafíos de desarrollar mecanismos de financiamiento capaces de responder a las necesidades de cobertura y a las exigencias de sostenibilidad del sistema sanitario.
La convergencia entre salud, seguros y nuevas herramientas de gestión abre un espacio de análisis para las instituciones, los financiadores y las empresas que buscan desarrollar modelos de cobertura y administración adaptados a un escenario en transformación.
Una agenda compartida para el futuro de la salud
El primer Congreso de FICS reunió distintas perspectivas sobre los desafíos que atraviesan los sistemas sanitarios de Iberoamérica. El financiamiento, la innovación tecnológica, la prevención, el envejecimiento poblacional, la formación de profesionales y la transformación digital conformaron una agenda que involucra a todos los actores del sector.
Más allá de las particularidades de cada país, las discusiones coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación, mejorar la capacidad de gestión y evaluar el impacto de las decisiones.
Para las organizaciones de salud, el desafío consiste en convertir estos debates en estrategias concretas: gestionar mejor los recursos, incorporar innovación con evidencia y construir modelos de atención sostenibles, capaces de responder a las necesidades presentes y futuras de la población.
La articulación entre el sector público, los prestadores, los financiadores, la industria y los organismos internacionales aparece así como una condición relevante para avanzar hacia sistemas sanitarios más eficientes, integrados y sostenibles.
