El cáncer de próstata es, de lejos, el tumor más común entre los hombres argentinos. Sin embargo, cuando se detecta en sus fases iniciales, tiene una tasa de curación que supera el 95%. El gran desafío radica en que, en muchos casos, los pacientes llegan al consultorio demasiado tarde. Esto ocurre ya sea porque no presentan síntomas —que en estadios tempranos son casi inexistentes— o porque el temor al examen médico posterga la consulta.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Próstata, que se conmemora cada 11 de junio, el Servicio de Urología del Hospital Británico de Buenos Aires comparte información clave y actualizada para transformar esta realidad epidemiológica.
Cáncer de próstata en Argentina: las cifras que debemos conocer
En nuestro país, el cáncer de próstata representa el 18,7% de todos los tumores malignos en varones, registrando más de 11.600 nuevos casos diagnosticados por año. Según datos oficiales del Instituto Nacional del Cáncer (INC), la incidencia estimada asciende a 44,7 casos nuevos por cada 100.000 hombres, mientras que la mortalidad se ubica en 9,2 fallecimientos cada 100.000 varones.
La buena noticia es que la mortalidad viene experimentando un descenso sostenido del 4,4% anual desde 2018. Los especialistas atribuyen este progreso principalmente a la detección temprana y al acceso a tratamientos más avanzados.
La diferencia entre un diagnóstico oportuno y uno tardío es drástica:
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Tumor localizado: Cuando el cáncer está limitado a la próstata, la supervivencia a 10 años supera el 95%.
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Tumor avanzado: Si la enfermedad se extendió a otros órganos, la supervivencia cae al 30%.
«Los números son claros: el control anual con un urólogo es crucial. No es exagerado decir que puede marcar la diferencia entre curar la enfermedad o llegar tarde. El gran problema es que muchos hombres consultan recién cuando aparecen síntomas, y para entonces el tumor puede llevar años creciendo en silencio», explica el Dr. Guillermo Scolari (M.N. 127.040), urólogo especialista en Uro-Oncología del Hospital Británico.
¿A qué edad se deben iniciar los controles prostáticos?
La recomendación general de la Sociedad Argentina de Urología y los expertos de RSalud es iniciar los controles preventivos a partir de los 50 años mediante un análisis de sangre del antígeno prostático específico (PSA) y la consulta física urológica. Sin embargo, se debe adelantar a los 45 años en las siguientes situaciones de riesgo:
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Antecedentes familiares: Tener un familiar de primer grado (padre o hermano) que haya padecido la enfermedad.
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Factores étnicos: Hombres de ascendencia afroamericana, quienes estadísticamente presentan una mayor predisposición.
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Síntomas de alerta: Presencia de dificultad para orinar, chorro urinario débil o un aumento en la frecuencia miccional nocturna, sin importar la edad del paciente.
Resonancia magnética multiparamétrica: el cambio de paradigma en el diagnóstico
Durante décadas, el protocolo estándar ante un valor de PSA elevado requería realizar de forma directa una biopsia. Hoy, la evidencia científica internacional demuestra que, antes de realizar cualquier procedimiento invasivo, se debe indicar una resonancia magnética multiparamétrica (RMmp) de próstata.
Este estudio de imágenes de alta resolución permite identificar con máxima precisión la ubicación exacta, el tamaño y la presunta agresividad del tumor antes de intervenir la glándula de forma física.
El célebre estudio PRECISION, publicado en el New England Journal of Medicine, marcó un hito al comparar la biopsia guiada por resonancia versus el método tradicional:
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El enfoque con resonancia previa detectó un 38% de cánceres clínicamente significativos, frente al 26% del método convencional.
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Un 28% de los pacientes pudo evitar la biopsia por completo debido a que las imágenes no revelaron lesiones sospechosas (categorías PIRADS II y III, las cuales presentan menos del 2% de probabilidad de malignidad).
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La utilización de la RMmp previa logra reducir hasta en un 61% las biopsias innecesarias, resguardando la seguridad del paciente.
Las guías de la Asociación Europea de Urología recomiendan de forma unánime este estudio antes de la primera intervención. Alineado con estos estándares internacionales, el Hospital Británico ha incorporado este protocolo como norma de atención para su comunidad de pacientes.
Biopsia por fusión: máxima precisión tecnológica contra el tumor
Cuando la resonancia detecta un área sospechosa, el paso definitivo es la confirmación histológica. En este punto, la biopsia por fusión de imagen marca la diferencia frente a los métodos del pasado. A diferencia de las muestras tomadas de forma aleatoria o «a ciegas» de la biopsia tradicional, este sistema tecnológico superpone en tiempo real las imágenes de la resonancia previa con la ecografía del momento, guiando la aguja del urólogo exactamente hacia el tejido sospechoso.
Un metaanálisis publicado en la revista científica Frontiers in Oncology ratificó la eficacia de este equipamiento:
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Detecta un 27% más de cánceres clínicamente significativos.
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Identifica un 41% más de tumores de alto riesgo.
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Reduce en un 35% el sobrediagnóstico de tumores insignificantes, evitando tratamientos agresivos e innecesarios que alteren la calidad de vida del paciente.
El Servicio de Urología del Hospital Británico dispone de esta tecnología de fusión de imágenes, asegurando diagnósticos precisos y una planificación terapéutica personalizada.
PROSTA-CHECK: evaluación urológica completa en una sola jornada
Con el objetivo de simplificar el acceso a la salud masculina, el Hospital Británico diseñó el programa PROSTA-CHECK, un circuito integral que permite resolver la evaluación diagnóstica en un único día e incluye:
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Extracción para análisis de PSA en sangre.
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Consulta médica presencial con el especialista.
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Examen físico (tacto rectal) según indicación médica.
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Coordinación inmediata de estudios de alta complejidad (RMmp o biopsia por fusión) en caso de sospecha.
«Nuestro mensaje es claro: después de los 50 años —o antes si hay factores de riesgo—, el control anual de próstata tiene que ser tan rutinario como el chequeo cardiológico. Hoy contamos con herramientas que permiten detectar el cáncer antes, con mayor precisión y con menos procedimientos innecesarios para el paciente. Eso es exactamente lo que le debemos ofrecer», concluye el Dr. Marcelo Featherston, Jefe del Servicio de Urología del Hospital Británico de Buenos Aires.
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Nota: El Hospital Británico de Buenos Aires es una Asociación Civil sin fines de lucro enfocada en la alta complejidad, la docencia universitaria (UBA/UCA) y la investigación científica. Su red incluye la Sede Central en Barracas y centros médicos en Vicente López, Microcentro, Lomas de Zamora, Lanús y Quilmes.