Salud

Pantallas todo el día: cómo afectan a la vista y por qué cada vez aparece más la presbicia

El uso intensivo de pantallas está cambiando nuestra salud visual. Fatiga ocular, miopía y presbicia son cada vez más frecuentes. Qué dicen los especialistas y cómo cuidar la vista.

Autor: RSalud 12 marzo, 2026

Por la Dra. Pilar Nano, oftalmóloga (M.N. 122.454) 

Del aula a la oficina y de la oficina al celular antes de dormir, la escena se repite todos los días. Un niño que acerca la tablet a la cara. Un universitario que alterna entre notebook y teléfono. Un adulto que estira el brazo para poder enfocar un mensaje.

Vivimos mirando de cerca durante horas, muchas veces sin pausas.

La transformación digital no solo cambió la forma en que trabajamos, estudiamos o nos comunicamos. También está modificando la manera en que usamos nuestros ojos.

Según el informe DIGITAL 2024 GLOBAL OVERVIEW REPORT de DataReportal, los adultos pasan en promedio más de seis horas diarias frente a pantallas conectadas a internet. En entornos urbanos, esa cifra puede ser incluso mayor si se suman los dispositivos laborales y personales.

La pandemia aceleró esta tendencia. Y aunque muchas actividades volvieron a la presencialidad, las rutinas digitales no retrocedieron: reuniones híbridas, interacción constante por mensajería y consumo nocturno de contenidos se consolidaron como parte de la vida cotidiana.

La consecuencia es una sobrecarga visual sostenida que atraviesa todas las edades.


Qué es la fatiga visual digital

La fatiga visual digital es un conjunto de síntomas que aparece tras la exposición prolongada a pantallas.

El sistema visual humano no fue diseñado para sostener tantas horas consecutivas de enfoque cercano.

Cuando miramos de cerca —ya sea una computadora, un celular o una tablet— los músculos internos del ojo trabajan constantemente para mantener la imagen nítida. Si esta demanda se prolonga, aparece el cansancio visual.

Diversas investigaciones estiman que entre el 50% y el 70% de los usuarios intensivos de dispositivos electrónicos presentan síntomas de fatiga visual, según un estudio publicado en Open Ophthalmology sobre síndrome de fatiga visual digital.

Síntomas más frecuentes

Los síntomas de fatiga visual por pantallas incluyen:

  • Sequedad ocular

  • visión borrosa intermitente

  • dolor de cabeza

  • ardor o irritación en los ojos

  • dificultad para reenfocar

  • cansancio visual al final del día

En muchos casos, estos síntomas aparecen luego de jornadas prolongadas frente a computadoras o dispositivos móviles.


El aumento global de la miopía

Además de la fatiga visual digital, otro fenómeno preocupa a la comunidad científica: el crecimiento sostenido de la miopía a nivel mundial.

Investigaciones publicadas en The Lancet Global Health sobre prevalencia global de miopía proyectan que para el año 2050 casi la mitad de la población mundial podría ser miope.

Entre los factores asociados se destacan:

  • aumento de actividades en visión cercana

  • mayor uso de dispositivos digitales

  • menos tiempo al aire libre durante la infancia

La visión se transformó en una herramienta de alto rendimiento, exigida como nunca antes en la historia.


Cómo afectan las pantallas a cada etapa de la vida

La sobrecarga visual digital no impacta igual en todas las edades, pero está presente en prácticamente todas las etapas de la vida.

Infancia: aprendizaje y visión

Durante la etapa escolar, gran parte del aprendizaje ocurre a través de la visión.

Detectar errores refractivos a tiempo puede mejorar significativamente el rendimiento académico, la concentración y la autoestima.

El aumento del uso de tablets y celulares también generó más consultas por miopía infantil y cansancio visual.

Adolescencia y juventud

En esta etapa se intensifica el uso de múltiples dispositivos: computadoras para estudiar, celulares para comunicarse y pantallas para entretenimiento.

Esto puede generar:

  • espasmo acomodativo

  • visión borrosa transitoria

  • dolores de cabeza frecuentes

Adultez: trabajo híbrido y pantallas constantes

El regreso a la oficina no significó menos pantallas.

Hoy muchas personas combinan trabajo presencial con interacción digital constante, por lo que el cansancio ocular se convirtió en una consulta frecuente en el consultorio oftalmológico.

En este contexto de alta demanda visual, aparece otro cambio natural del ojo: la presbicia.


Presbicia: por qué aparece la “vista cansada”

La presbicia, conocida popularmente como vista cansada, es un proceso fisiológico natural.

Con el paso del tiempo, el cristalino pierde elasticidad, lo que reduce la capacidad de enfocar objetos cercanos.

Por eso, a partir de los 40 o 45 años, muchas personas comienzan a notar que necesitan:

  • alejar el celular

  • más luz para leer

  • acercarse menos a la computadora

Este cambio forma parte del proceso natural de envejecimiento del ojo.


Nuevas alternativas para tratar la presbicia

Tradicionalmente, la presbicia se corregía con:

  • anteojos para lectura

  • lentes multifocales

  • cirugías en casos seleccionados

En los últimos años surgieron también alternativas farmacológicas tópicas para etapas iniciales.

Entre ellas se utiliza pilocarpina oftálmica al 1,25%, aprobada en Argentina por ANMAT.

Esta medicación actúa produciendo miosis (disminución del tamaño pupilar), lo que aumenta la profundidad de foco y puede mejorar temporalmente la visión cercana durante varias horas.

Su mecanismo incluye:

  • contracción del esfínter del iris

  • activación del músculo ciliar

  • mejora del enfoque próximo

Se trata de una alternativa no invasiva que amplía las opciones terapéuticas disponibles.

Como todo tratamiento, requiere evaluación oftalmológica previa, ya que no todas las personas son candidatas y pueden aparecer efectos transitorios como:

  • cefalea

  • disminución de la visión en ambientes con poca iluminación

Por eso, la indicación debe ser siempre individualizada y supervisada por un especialista.


Cómo cuidar la salud visual en la era digital

Frente al aumento del uso de pantallas, los especialistas recomiendan adoptar algunos hábitos simples para proteger la visión.

Entre las recomendaciones más frecuentes se encuentran:

  • realizar pausas visuales cada 20 minutos

  • parpadear con mayor frecuencia

  • ajustar brillo y contraste de las pantallas

  • mantener una distancia adecuada del monitor

  • realizar controles oftalmológicos periódicos

Estos hábitos pueden ayudar a reducir la fatiga visual digital y mejorar el confort ocular.


Ver bien para vivir mejor

La conversación sobre salud visual ya no puede limitarse a una edad específica.

La exposición prolongada a pantallas, sumada a la alta demanda de enfoque cercano, impacta en niños, jóvenes y adultos.

En una sociedad que extiende su vida activa —en Argentina la expectativa de vida supera los 76 años, según datos del Banco Mundial sobre expectativa de vida en Argentina— cuidar la visión es parte fundamental del bienestar integral.

Ver bien no es un detalle menor: es una herramienta clave para aprender, trabajar, relacionarnos y mantener calidad de vida a lo largo del tiempo.

La nueva cultura visual digital nos atraviesa a todos. Entender cómo evoluciona nuestra forma de ver —y acompañarla con estrategias adecuadas en cada etapa— es uno de los desafíos silenciosos de la era digital.

Banner Newsletter

Suscribite al Newsletter de Rsalud para recibir todas las novedades